jueves, 30 de octubre de 2008

Vuelve D10s

Hoy quería hablaros de otras cosas, pero es que la actualidad me supera: vuelve D10s.
Diego Armando Maradona, el jugador de fútbol más grande de la historia, regresa para hacerse cargo de la selección argentina.
Hay quien dice que es un impresentable, que le gusta más la farlopa que a Zapatero que una cumbre del G-8, que su vida es más desordenada que mi habitación, que sus hábitos son peores que el pescado de Carrefour... me da igual, yo siempre seré de la religión Maradoniana del décimo día y, el día que muera, descansaré al lado de 'El Pelusa', donde me contará de dónde salió para llevarse a tantos ingleses en Ciudad de México.
No sé cómo le irá con la albiceleste, pero siempre será D10s o, como me contaron una vez unas vacas (que sí, que sí, unas vacas), esa comparación no es correcta, porque Dios jamás jugó al fútbol tan bien como lo hace 'El Diego'.

El siguiente día te pongo una poesía de Benedetti, hoy no pude.



sábado, 25 de octubre de 2008

Halloween lo será tu padre

Nos idiotizamos, cada día lo tengo más claro. Estamos consiguiendo cargarnos nuestra cultura y nuestras tradiciones para importar las horteradas que nos quieren vender (y lo consigue, doy fe) desde las películas y series norteamericanas.
Hace aproximadamente una semana alguien me preguntó: "Raúl, ¿te vienes a una fiesta de Halloween?". "¿Dónde? - respondí yo - ¿en Chicago, en Ohio o en Carolina del Norte?".
Mi interlocutor, aunque no se atrevió a decírmelo, sé a ciencia cierta que me tomó por gilipollas, y me contestó con sorna: "¿Dónde coño va a ser? Pues aquí, en Murcia", dándolo como algo natural, que se ha hecho toda la vida, vamos. Mi respuesta fue clara y tajante: "No soy tan gilipollas", aprovechando así para sacarlo de la duda que anteriormente le corroería.
Pero esa no es la única tradición importada que se ha arraigado en Expaña. A ver, ¿desde cuándo Papá Noel entra por las chimeneas de este país para dejarnos los regalos en Nochebuena? ¡Pero si hasta yo, que soy más republicano que Manuel Azaña, tengo asumido lo de los Reyes Magos!.
Vale, yo entiendo que la gente de ultraderecha y demás votantes del PP prefieran darle trabajo al gordo de la barba antes que a tres que vienen de Oriente (incluido un negro) y a tres camellos (yo con los regalos de éstos últimos me conformo, ojo) pero, seamos serios, las demás personas de bien debemos seguir con las tradiciones e inculcárselas a los más pequeños.
Así que lo tengo decidido, la noche del 31 de octubre, el señor Perelló se va a hacer un buen cuenco de palomitas y a ver Callejeros, que ahí sí que sale gente que acojona y algún camello que otro.
Ah, y Papá Noel y los Reyes Magos, no existen. Adiós infancia. He dicho.

jueves, 23 de octubre de 2008

Un poco (sólo un poco) idiota

Yo siempre le llamaba 'flacucha' y le decía que no tenía tetas con la esperanza, para qué os lo voy a negar, de que me dejara estrecharlas entre mis manos. Ella siempre me respondía llamándome 'gordi' y asegurándome que yo ya tenía tetas por los dos. Entonces reíamos.
Ahora tan sólo me queda el recuerdo de aquellos momentos juntos, de su risa, de sus secretos que, según me contaba, yo, y sólo yo, conocía. Aún la amo a escondidas, como se ama a lo imposible, como se añora lo que nunca llega, como se extraña lo inalcanzable.
A veces tengo la tentación de coger el teléfono y llamarla sabiendo que no tendré más respuesta que un frío contestador automático, que seguramente se olvidó de mí y ya pasó página, pero siempre me queda pensar si alguna vez se acordará de mí, si se preguntará qué estaré haciendo en este momento o si echará de menos que le diga "te quiero" cada mañana y "te amo" cada noche.
Hago un último intento. Cojo el teléfono, le escribo un mensaje que luego acabo borrando y no puedo evitar sentirme un poco idiota y que los ojos se me inunden de fracaso.

martes, 21 de octubre de 2008

Guardando y elucubrando

Tenía guardado este paraíso por si un día decidías venir a vivir la mitad de este sueño conmigo. Alquilé el disfraz de príncipe azul por si tú accedías a ser mi princesa, porque tenía que enmascarar el gris que me cubre para no desentonar contigo.
Robé las canciones para que me recordaran a ti, para que al escucharlas me trajeran tus ojos almendrados a la mente.
Busqué el momento adecuado para decirte "yo también", por miedo a pronunciar esas palabras que duelen tanto en la boca como, en ocasiones, fuera de ella pero que, desde el momento en que las oí en tu voz (porque, no lo neguemos, los dos sabemos que todo suena mejor en tu boca), no pude dejar de repetirlas una y otra vez.
Te guardé lo mejor de mi vida, no gasté amor para que todo pudiese ser tuyo. No salí, no bebí, no hablé, no respiré esperando el momento que pudiese hacerlo de tu cuerpo, con todas mis ganas, con las ansias que dan los años que llevabas viviendo en mi mente y en los que yo guardé todos mis momentos, toda mi vida para entregártela.
Tenía tanto que darte...


jueves, 16 de octubre de 2008

Aguante Pepote

Todo comenzó raro por ser el lunes festivo y alargar el fin de semana hasta límites insospechados. Todo parecía que iba a ir bien cuando, de repente, alguien soltó la frase: "¿te has enterado lo de Pepote?" Mi cara fue medio de incredulidad medio de ya nada me sorprende y contesté: "¿qué ha hecho ahora?" La sonrisa se me apagó de golpe cuando escuché la respuesta: "le ha dado un derrame cerebral".
En ese momento, se me heló la sangre y pasaron por mi mente todos los momentos, todas las risas y todos las bromas que le hemos gastado al bueno de Pepe, 'Pepote' para nosotros, sus amigos.
Desde entonces todo ha cambiado. No paro de darle vueltas a cómo estará, a qué secuelas tendrá y de que, aunque sea duro pensarlo, si saldrá de esta. Ahora mismo la situación es complicada, está sedado, tiene hemiplejía, lagunas mentales y muchas dificultades para el habla... pero confío en él, sé que saldrá de esta y pronto todo volverá a ser como era antes.
Aguanta Pepe. Aguanta Pepote.

jueves, 9 de octubre de 2008

Llueve

Llueve y eso me jode el ánimo. Esto es así aquí y en la China Popular. Además, tengo un gripazo de tres pares de cojones y tengo mocos como para alicatar tres cuartos de baño.
Pongo la tele y veo que continúan los desalojos en Cho Vito (Candelaria). Miro fotos de La Manga y veo edificios desde los que casi se puede tocar el mar sacando el brazo por la ventana. Eso sí, eso cuesta mucho más derribarlos porque no son de gente humilde ni de pescadores, son de otros con más dinero que se ponen morena la barriga para después poder sacarla delante de los conocidos.
En Expaña siguen muriendo mujeres porque hay hombres que son tan machos que sólo tienen cojones para levantar la mano si es una mujer o, si alguien sale en su defensa, atacarles por la espalda (algún día os contaré mi experiencia el día que increpé a un 'valiente' de estos y la respuesta de la agredida).
Crisis. Resulta que vamos a tener que freír los huevos con saliva porque la cosa está muy mala mientras que los bancos han despilfarrado todo el dinero que les ha dado la gana.

El mundo es una mierda, pero debe ser por culpa de que está lloviendo y yo lo veo todo más negro que el cielo, así que recurriré a Benedetti para que me cuente una historia y me convenza de que aún pueden pasar cosas bonitas y sorprendentes.

Ascensor

La muchacha y el hombre ingresaron en el ascensor en la planta Baja. Ella marcó el 5º piso y él marcó el 7º. Pero de pronto sobrevino un apagón y el ascensor se detuvo, naturalmente a oscuras, entre el 2º y el 3º. Él dijo: "Caramba", y ella: "Qué miedo".
Permanecieron un rato en aquel lóbrego silencio, pero al fin el hombre dijo: "Al menos podríamos presentarnos. Mi nombre es Juan Eduardo". Y ella: "Soy Lucía".
Él decidió mover de a poco el brazo izquierdo, y así, a tientas, llegó a tocar algo que le pareció un hombro de la chica. Allí se quedó, esperanzado. Ella levantó una mano y la posó sobre aquel brazo intruso. "Tenés un lindo hombro - dijo él -, parece el de una estatua". Ella apenas balbuceó: "Tu mano me gusta, al menos es cálida".
Entonces, ya mejor orientado, el brazo masculino bajó hasta la cintura femenina. Ella tembló un poco, pero acabó consintiendo. En realidad, no tuvo tiempo de preguntar nada, porque él cerró la boca con su boca. Lucía, un poco asombrada, sintió que aquel beso le gustaba y respondió con otro, éste de su cosecha.
Así se quedaron un buen rato en aquella tenebrosa intimidad. Él preguntó: "¿Sos soltera?". "Sí, ¿y vos?" "Viudo". Inauguraron un abrazo inédito, y así permanecieron, disfrutando.
De pronto se acabó el apagón, pero el ascensor quedó inmóvil. Ambos, ya con luz, se estudiaron los rostros y sobre todo las miradas. Hubo un mutuo visto bueno.
Él dijo: " No estuvo mal, ¿verdad?" Y ella: "Estuvo lindo". Él: "Me parece que el ascensor va a empezar a moverse. En planta baja marcaste el 5º. ¿Vas allí?" Y ella: "No, ahora voy al 7º".
Al final el ascensor arrancó y los llevó como lo haría un padrino.

Vivir adrede, Mario Benedetti.

lunes, 6 de octubre de 2008

Fede y Salva sacan disco

Hoy os quiero presentar un nuevo grupo murciano. Es un dúo joven (tienen 23 años, ambos, puesto que son gemelos) y, aunque no es mi estilo de música, sí son mis amigos. El disco saldrá a principios de 2009 y llevará por título 'Más que palabras' y en este vídeo de patética calidad de vídeo y audio, tenéis un adelanto del single Dentro de mí.
Aquí os dejo con Fede (en el vídeo, el del sombrero) y Salva (obviamente, el otro) o, lo que es lo mismo, Tercercolor.


domingo, 5 de octubre de 2008

Islas y ojos azules

En este tiempo sin escribir han sido muchas las noticias que me han impactado: que si crisis, que si despido libre, que si el cura de Emilio sigue sin aparecer, que si hay energúmenos que van al fútbol para aliviar las carencias de su vida, que si se le da un arma a cualquier mal nacido que haga un examen... pero, sin duda, de la que más me apetece hablar es de la muerte de Paul Newman.
De hecho, más que hablar de ella, lo que realmente me apetece es darle las gracias por todos los buenos momentos que me ha dado, por esas miradas a la pantalla que valían por más de mil páginas de guión, por el cine, por hacerme soñar. El mundo es injusto, porque mientras el maestro Paul Newman muere, Eduardo Noriega y Jorge Sanz siguen vivitos y grabando películas.

Sin embargo, en agradecimiento al cine de Newman, y como regalo para todos (que también os lo merecéis, pijo), un fragmento del gran Mario Benedetti.

Isla

Cada ser humano es una isla. En el mejor de los caso, pertenece a un archipiélago. Aun así, cada isla es distinta de las otras. Algunas son fértiles, pródigas, ubérrimas. Otras son áridas, magras, resecas.
Cada ser humano es una isla, donde sólo convive con su conciencia y en ocasiones con un lago quieto que le informa sobre qué rasgos asume su rostro de náufrago.
Cuando el ser humano se aburre de su soledad, entonces se comunica con otra u otras islas, a nado, o en balsa, en lanchas o en canoas. Y en otra isla conoce a otros náufragos y también a otras náufragas, y a veces se enamora.
El amor une a las islas como una corriente. A veces dos islas copulan y nace un islote.

Vivir adrede, Mario Benedetti