viernes, 16 de julio de 2010

De mis lecturas

"Un medio día de agosto, mientras bordaba con sus amigas, sintió que alguien llegaba a la puerta. No tuvo que mirar para saber quién era. 'Estaba gordo y se le empezaba a caer el pelo, y ya necesitaba espejuelos para ver de cerca -me dijo-. ¡Pero era él, carajo, era él!' Se asustó, porque sabía que él la estaba viendo tan disminuida como ella lo estaba viendo a él, y no creía que tuviera dentro tanto amor como ella para soportarlo. Tenía la camisa empapada de sudor, como lo había visto la primera vez en la feria, y llevaba la misma correa y las mismas alforjas de cuero descosido con adornos de plata. Bayardo San Román dio un paso adelante, sin ocuparse de las otras bordadoras atónitas, y puso las alforjas en la máquina de coser.
- Bueno -dijo-, aquí estoy.
Llevaba la maleta de la ropa para quedarse, y otra maleta igual con casi dos mil cartas que ella le había escrito. Estaban ordenadas por sus fechas, en paquetes cosidos con cintas de colores, y todas sin abrir"

'Crónica de una muerte anunciada' - Gabriel García Márquez


lunes, 5 de julio de 2010

Me gusta el furgol

Que el fútbol levanta pasiones es un hecho. Sólo hay que mirar a Larissa Riquelme y su siliconada figura.
Aparte de eso, me llama la atención cómo lo que hagan once multimillonarios a miles de kilómetros de aquí, puede hacer olvidar que vivimos en un país con casi cuatro millones de parados, que nos la han vuelto a meter con la ley del aborto o que la reforma laboral no deja contentos a nadie salvo a los empresarios.
Pero eso da igual, porque si gana Expaña nada más importará. Los coches saldrán a gastar la gasolina más cara de la historia para celebrar que hemos hecho historia. Ya me imagino en 1492 a todos los habitantes de Castilla sacando sus carros para celebrar el descubrimiento de América: "¡Hemos hecho historia!", "¡Y encima Hernán Cortés ha sido elegido Pichichi!", "¡Si ya te dije yo que teníamos que navegar con dos vigías!".
En fin, que esto de hacer historia siempre ha sido algo relativo, pero está claro que afecta en el ánimo de la población. Después de una victoria deportiva las caras son más alegres y todos destilan buen humor. Un dato, según un estudio, el país de la selección que resulte vencedora, aumentará el año siguiente su PIB en un 0'7%. Esto es, que vamos a salir de la crisis gracias a los Villa, Casillas, Xavi e Iniesta y, aunque mañana no haya para comer, vamos a gastar para celebrarlo. Eso sí, los 600.000 euros que les darían de prima por la victoria se lo quedan ellos, que están muy orgullosos de ser españoles pero no son gilipollas.
Pues nada, que sólo quedan un par de partidos para "hacer historia" y parece que si logran ganar el campeonato del mundo, nos va a subir a todos el sueldo, vamos a tener más y mejor sexo (a frecuencia me refiero), vamos a ser todos más guapos y, sobre todo, se va a acabar la crisis.
Al final va a resultar que el verdadero ganador va a ser Zapatero...