lunes, 29 de diciembre de 2008

Yo sobreviví a 2008...

... Charlton Heston, no.

Por lo demás, desearos a todos que tengáis un buen final de 2008 y que el próximo año sea, simplemente, como vosotros queráis.

De todos modos, sigo pensando que 2009 será nuestro año...


lunes, 22 de diciembre de 2008

Feliz Falsedad

Mi compañero de grada y sufrimiento, Yayo Delgado, escribió ayer en su columna dominical del diario La Opinión de Murcia, cómo es la Navidad en estas tierras. Yo, sin pedirle permiso pero citando la fuente, lo copio y lo pego aquí y, si se mosquea, le invito a una cerveza y unos caballitos la próxima vez que lo vea.
Además, para darle el toque Perelló, añado el villancico típico que siempre he puesto en mi casa. A todos, feliz falsedad.

Murciana Navidad


Qué tiene Murcia por sus calles, qué tiene Murcia a mediodía, qué tienen nuestros bares y los aperitivos de esta bendita ciudad, qué tienen sus marineras, sus cañicas en bolito y su pulpo al horno, en los días de invierno y las tardes de Navidad. Qué tiene Murcia, pijo, que no tiene nadie más. Que armamos la del querer, cuando nos juntamos a comer, con Las Flores al sol del invierno y días de felicidad. Los murcianos de diez en diez, salen de parranda, sin prisa por volver, que la huerta sigue viva, entre Santa Catalina y La Merced. Qué tendrá Murcia, acho, que no tiene nadie más. El de fuera se enamora, de una calle, de una murciana, de la fiesta y la felicidad, que una huerta viva en mil almas viste a Murcia un día más. Cantan al vino, los diez y otros diez más, juntos a toda voz, con el Viva Murcia sonando también por Navidad.

Aguilando de emoción, por la tarde todo es mejor, cuando la ciudad del sol naranja celebra el invierno con fervor, como todo lo demás. Una bufanda olvidada, un brindis por amor, un callejoncico estrecho, y la torre de la Catedral; en cada esquina se respira alegría de verdad. Qué tiene Murcia, pijo, que no tiene nadie más. Como una sola alma, la parranda vive en la celebración, una mirada furtiva, entre sonrisas de pasión. Arranca un villancico, y canta Murcia, un nuevo brindis, ahora por la amistad. Qué tienen los murcianos, qué tienen que no pueden parar, cuando Murcia pide celebrar. Qué tienen las murcianas, que ríen de verdad, cuando Murcia se viste de Navidad. Qué tiene Murcia, pijo, que no tiene nadie más.

Será el Segura y su marrón, la sardina o el Malecón; será la Trapería, Santo Domingo, el Romea o la Huerta de Murcia convertida en corazón. Será el pimentón, o será el sol, serán la naranja y el limón. Será la Estrella rubia, la luz naranja, o el grana de nuestro más profundo amor. Será por el caramelo, y que el murciano siempre da, será por la generosidad, por la Fuensanta, la Arrixaca y nuestra torre de la Catedral. Será por las marineras, por los caballitos, el pulpico y todo lo demás, será por los murcianos, será por las murcianas, será que Murcia es Murcia, y Murcia no es nadie más. No se por qué será, pero no hay en el mundo lugar mejor para celebrar la Navidad. Felicidades a todos los lectores de Achopijo. Vale


jueves, 18 de diciembre de 2008

Yo no lo hubiese dicho mejor

Ya estaba de acuerdo cuando lo dijo el alcalde de Getafe...




Pero aún lo estoy más ahora que, gracias a El Intermedio, sé que no ha sido el único...

sábado, 13 de diciembre de 2008

Por sus mesitas los conoceréis

Soy de los que piensan que la mesita de noche habla mucho de una persona. Lo que tenemos encima de ella son cosas que nos definen porque, si nos gusta tenerlas a mano, será porque las usamos o las necesitamos. Así que hoy me decido a mostraros la mía.
Ha mejorado respecto a la anterior casa en la que viví, porque ahora por lo menos es de madera y no una caja de cartón (joder, es que no me dio tiempo, estuve muy poco allí), pero lo que realmente importa es lo que hay encima.


Vayamos enumerando:
- Una lámpara. Estaba con el piso. De Ikea, no se comieron mucho la cabeza.
- Una radio. Me acompaña sobre todo los fines de semana y en noches de insomnio. Me gusta estar al tanto de las noticias y es la forma más rápida y directa. No, si en el fondo soy un romántico y todo...
- Una pulsera de cuero, un anillo y un reloj. Complementos, me los pongo cuando me acuerdo nada más (que son pocas veces)
- Un bolígrafo. Nunca sabes cuándo te va a venir la inspiración... vale, eso queda de puta madre, pero en realidad es para hacer sudokus.
- Encendedor y paquete de tabaco. Creo que no hace falta dar más explicaciones.
- Cigarrito liado. Eeeeeeh, estoooooo, mmmmm... mamá no leas esto.
- Un chicle. ¿Qué cojones hace un chicle ahí?
- Un libro de antología poética de Benedetti. No es lo que estoy leyendo actualmente, porque ya lo terminé pero, de vez en cuando, me gusta abrirlo y leer una poesía al azar (o buscar Mi táctica y mi estrategia, una vez más)
- Normalmente también está el móvil, pero en ese momento lo estaba usando para hacer la fotografía, de ahí la calidad de la misma.

Y esto es todo lo que suele haber, tal vez así me conozcáis un poco mejor. He oído por ahí que hay quien tiene sobre la mesita de noche un despertador... que gente más rara hay por el mundo, proclamo.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Don Ricardo Pérez de Zabalza

Permitidme que hoy os hable de fútbol. Bueno, realmente no es más que una excusa para hacerlo sobre una serie de valores que, por su escasez y singularidad, merecen una mención.
Ricardo Pérez de Zabalza, conocido en el mundo del balompié como Richi, defendió la camiseta del Real Murcia durante seis temporadas. Y digo 'defendió' y no, por ejemplo, 'vistió', porque este jugador, a pesar de no ser natural de esta tierra sino que nació en Madrid, no escatimó nunca ni un solo esfuerzo durante las campañas que militó en el club grana.
Richi nunca fue un futbolista brillante, ni un fuera de serie, tampoco fue un goleador ni alguien que decidiese partidos. Sin embargo, siempre fue un jugador de equipo, polivalente, que jamás alzó la voz aunque se sintiese molesto porque los técnicos no contaran con él o decidieran cambiarlo de posición. Él se dedicaba a lo suyo, a trabajar en silencio esperando su oportunidad (que siempre acababa por llegar), derrochando profesionalidad.
Al finalizar la pasada temporada, el nefasto entrenador del Real Murcia, Javier Clemente, decidió que Richi no tenía cabida en este equipo (algo que no todos compartimos) y el madrileño, una vez más sin hacer ruido, tuve que buscarse una salida lejos de esta tierra, firmando por el Club Deportivo Tenerife.
Cuando el pasado domingo el equipo chicharrero visitó Nueva Condomina, la mayor ovación de la mañana fue cuando Richi tuvo que abandonar el campo en el minuto 21 por una lesión. Hasta para eso fue un caballero, ya que, en lugar de acostarse en el suelo para que parasen el partido, él intentó continuar el juego, costándole un gol al Tenerife.
Al producirse el cambio, la afición murcianista, entre la que se encontraba el que escribe, se puso en pie para aplaudir y corear el nombre de Richi cuando sonaba por la megafonía del estadio, un trato inaudito para un jugador visitante. De este modo, la parroquia grana quiso agradecer al bravo jugador madrileño la entrega demostrada durante estos seis años, en los que Ricardo Pérez de Zabalza derrochó profesionalidad y honradez, algo que se echa muy en falta en un mundo tan endiosado como es el del fútbol profesional.
Gracias Richi por ser un ejemplo para los niños que empiezan y por tantas tardes de gloria.


jueves, 4 de diciembre de 2008

Todo o nada

La vida es un sistema binario, sólo tenemos dos posibilidades. Bueno o malo, alto o bajo, guapo o feo, blanco o negro.
Un día a alguien se le ocurrió inventar los colores y los términos medios, principalmente para confundirnos. Algunos le creyeron a pies juntillas (el tío se tuvo que hacer rico a su costa) y cayeron en el engaño, por lo que comenzaron a pensar que la vida es de color de rosa. Otros, sin embargo, obviamos esa innovación y seguimos opinando que todo es negro (Paint it black, que cantarían los Rolling).
Viendo que como esa posibilidad de variedad cromática no es real sino ficticia, hay que posicionarse. "Pues a mí me parece gris". No amigo, no nos vale. Tienes que dirigirte sin remedio a uno de los vértices del dilema, no hay término medio, no hay cabida para la neutralidad.
La cuestión está clara, hay que elegir, aunque no siempre se pueda, pero normalmente esto es un tema de prioridades, de escoger lo que queremos para ir alcanzando lo que hemos anhelado durante nuestros días. Podremos equivocarnos, es cierto, pero nadie podrá decir jamás que no nos hemos atrevido.

Yo elijo todo. ¿Y tú?


martes, 2 de diciembre de 2008

De mis lecturas

Otro cielo

No existe esponja para lavar el cielo
pero, aunque pudieras enjabonarlo
y luego echarle baldes y baldes de mar
y colgarlo al sol para que se seque,
siempre te faltaría un pájaro en silencio.

No existen métodos para tocar el cielo
pero, aunque te estiraras como una palma
y lograras rozarlo en tus delirios
y supieras por fin cómo es el tacto,
siempre te faltaría la nube de algodón.

No existe un puente para cruzar el cielo
pero, aunque consiguieras llegar a la otra orilla
a fuerza de memoria y de pronósticos
y comprobaras que no es tan difícil,
siempre te faltaría el pino del crepúsculo.

Eso porque se trata de un cielo que no es tuyo,
aunque sea impetuoso y desgarrado.
En cambio, cuando llegues al que te pertenece,
no lo querrás lavar, ni tocar, ni cruzar,
pero estarán el pájaro, y la nube, y el pino.

Cotidianas, Mario Benedetti